ESA HISTORIA JALONADA DE CORAJE

ESA HISTORIA JALONADA DE CORAJE
De hazañas sin par, la gloria eterna de Rosario Central

11 abr. 2013

EL ASCENSO ES UNA NECESIDAD URGENTE


El ascenso de Rosario Central es urgente. De una urgencia que no medimos en temporadas, sino en fechas, en días y horas.

Nos quedaron desactualizados el lamento y los reproches de que el descenso era evitable y no tendría que haber ocurrido.
Pero sí nos persigue -a nosotros- en nubarrones oníricos y en cafés la certeza de que el ascenso era hace un año contra Chacarita o Desamparados o SMSJ.
Todavía te encontrás con gente que putea por la exclusión de Jesús contra Patronato el año pasado; y potenciados por un Jesús cada vez más sideral.
Mucho peor que eso, decimos aquí, a la luz de la excelencia de Rafael Delgado, fue cómo mierda pretendió ascender Pizzi con el futuro -pronto- gambucero Lalo Pérez. Parecida a la comparación que inevitablemente hacemos entre aquel pésimo Toledo -que erró todo lo posible cuando un solo gol suyo nos ascendía- con este pésimo Toledo que por lo menos al arco iris le hace un gol, cada tanto.

Muchos canallas murieron durante este año en que -esta vez sí- Central no tendría que haber seguido en la B, y siguen muriendo cada día, sin haber visto nuestro regreso a primera. (Los que están en los avisos funebres, o no, igual que hinchas de otros clubes).
Y cada fecha que pasa son decenas de hinchas de Central que dejan este mundo con el Nuestro aún descendido.
Por esos anónimos sufrientes no es lo mismo ascender un año que otro. Pero tampoco es lo mismo una fecha que otra, no es lo mismo la última que dos, tres antes; o incluso antes todavía.
Cada semana que le ganemos al ascenso, el paso a mejor vida de algún canalla con ese triste destino será, al menos y aún sabiendo que como consuelo es casi nada, también dejando una mejor vida. Mejor que la vida esa que cada semana te pone delante de Central a rivales tanto o más patéticos que ese club del mafioso Daniel Vila.

Para el lector espeluznado por estas líneas pesadillescas: no hay aquí la mínima referencia a morir por Central, Dar la vida por la camiseta, Sin vos no puedo vivir, Te alentaré desde el cielo, ni similares. Tampoco aludimos a casos como el de Juan Pablo D'andretta, a quien ojalá no olvidemos y recordemos homenajear el día del ascenso. Esto es una simple -tal vez demasiado cruda- comprobación demográfica, de que así es la vida, de que en esta parte del mundo y de la historia, el fútbol -y especialmente Central- nos puede hacer fugazmente felices, a veces en momentos clave.

Que ocurra pronto. Que todos empecemos a soñarlo, eligiendo qué escenario queremos: si un domingo lluvioso como conjuro de aquel día infame; si en Arroyito en cualquier día, hora y clima; si un lunes en cancha ajena y lejana; si un viernes o un sábado a eso de las 8 de la noche para que se pueda celebrar hasta las 8 del otro día...

Ese día
recorreré las calles nuevamente
desde Arroyito a lo de Usandizaga
y a piedrazos como aquella jornada
yo me pondré a llorar por los ausentes

GB

2 comentarios:

Adrian dijo...

amigos: yo vi al Pitufo fernandez viajando en su auto y saludando cordialmente,k como hermanos a los que ahora están enjuiciados por robar a central.Scarabino se salvño de pedo. estaba en donde no que mierda de país, vendiendo revustas para limpiarse el orto.PERO NO QUIERO DESVIARME,pERSONAJES COMO ESTE ENANO ASQUEROSO de fernandez, saben uds?.....recien ahora entran a los bares y encima no saludan a nadie, cOmo si ellos estarian en la cima y no nuestro centralito.Cuando lLegue el momento no hare grafitis con Su su saNgre pero si lo cagare a patadAs en el orto por pura diversión y la hermosa y sutil revancha siciliana: que PAGUEN LOS CAGADORES.pd, LAS MAYuSCULAS Y LOS ERRORES SON MIOS, ESTOY APURADO. SANGRE.

Anónimo dijo...

juan pablo esta en el cementerio la piedad, por si alguien kiere llevarle flores. si ascendemos lo voy a ir a ver como fui el dia de su entierro a despedirlo y cargar el cajon :(