ESA HISTORIA JALONADA DE CORAJE

ESA HISTORIA JALONADA DE CORAJE
De hazañas sin par, la gloria eterna de Rosario Central

10 abr. 2014

2013/14 Fecha 12: Niells Cold Boys 0 - ROSARIO CENTRAL 1 (jugado sin público visitante)


LA LLUVIA TE CAYÓ LENTA, NOB
(Análise del clásico por Chiquilín García Lorca)

Y finalmente pudo darse aquel vaticinio, aquel deseo de la barra canalla de fines de los '80 que pregonaba, en forma de motete, al son del hit de entonces “Cae lenta” de Punto G: ♫♫ Esta hinchada está reloca, lo vamo a (soez sinónimo barrial de 'someter deportivamente') a Boca, y despué de Boca a Ñulsolboy… boro boró borómbonbón ♫♫, anunciando así un triunfo sodomizante sobre Boca y acto seguido sobre nuestros eternos rivales.
Ocurrió en un día lluvioso, como para estar a tono con la letra original del tema de Coki Debernardi. Pero a diferencia de éste, que alegaba no tener donde ir, nosotros sí. Y el Monumento se llenó, como así también Arroyito y otros epicentros comarcales.

La táctica de Russo, a quien las más señeras plumas de la prensa deportiva reconocieron como el gran marionetista del triunfo auriazul, fue muy simple. Se basó en una marca personal que comprendía a todos los jugadores rojinegros incluido arquero, banco de suplentes y todo lo que se moviera en la cancha y no fuese auriazul. De la asfixia russista solo se escapó un alcanzapelotas, y nomás por unos segundos, que aprovechó de la peor manera, como un bocasucia zahiriendo al nobilísimo golero Caranta. Sí hubo permiso para exceptuar de la marca al rocalloso zaguero Víctor López. A tal punto se cumplió esta orden que el zaguero leproso, al no tener a quién darle el balón, por estar todos con sus correspondientes parejas, en ocasiones supo avanzar en soledad hasta la media luna del área canallesca y, de habérselo propuesto, quizás podría haber ingresado con pelota y todo al arco de Caranta, pues ninguno de los nuestros estaba dispuesto a apartarse del libreto, tal es el apego a las normas y directrices por parte de los invencibles en la lid. Con lo cual las autoridades del Parque -vírgenes de clásicos-, encontraron un chivo expiatorio y vuelven a justificar sus trompiezos con "la herencia de López".

El gol: "soy Goliath, se me viene David" razonó el arquero Goodman comparándose como el más corpulento de la cancha versus Niell, niellcito, el pequeñín. "Me la tira a la frente, la leyenda dice eso", concluyó y así acomodó su andamiaje para seguir atajando, como toda la tarde, con la parte del cuerpo que fuere, más y más hondazos que le llegaban desde nuestros aguerridos. Pero nuestro diminuto artillero no fue David, fue otro enano: Napoleón, y en segundos vio la porción del campo de batalla desguarnecida por el enemigo, y allí apuntó su fino arcabuz, mezcla con florete y taco de billar, colando la pelota en un espectro angular angosto, desnucando a Goliath más por la estéril contorsión que por el golpe.
Enseguida, la tierna metáfora de Abreu y Niellcito haciendo como que hamacaban un bebé, descifrable como "Nacieron hijos nuestros".

Otro punto alto del equipo yellowblue fue la concentración de los jugadores los 90 minutos de juego. A punto tal que incluso Méndez estuvo acertado en los pases, superando esa regresión infantil de jugar la pelota con el amigo invisible, al que pretende asociar al juego fecha tras fecha.

La defensa funcionó a la perfección, aunque hay que reconocer que su tarea se vio facilitada por la obsesión casi patológica que tienen Niell's Old Boys por la posesión del esférico que, quizás para no cedérselo al rival, los lleva a extremos tales como muy rara vez patear al arco y, por carecer de esa práctica, les ocurre lo de Orzán sobre el final del encuentro.

Como ya parece ser costumbre en algún momento del torneo a Central se le ocurre despertar; en el campeonato anterior fue justo en la fecha 12, tuvimos una ráfaga de tres partidos y después alpiste, de nuevo a dormitar; en éste empezó una antes y esperemos que dure.
Basta de adormilarse paladines del deporte, que vuestro sueño me desvela ¡A por el insomnio, por favor!